martes 19 de abril de 2011

Be water my friend

A veces tengo la sensación de que el Universo me está histeriqueando. O tal vez sea yo quien lo histeriquea, eso está por verse.

Siempre consideré la coherencia-a-toda-costa como un lastre, una áncora que entorpece el libre desarrollo personal dejando surcos bien reconocibles de nuestro paso; así cualquiera nos puede seguir el rastro pretendiendo saber de donde venimos y hacia donde vamos. Sin embargo la incoherencia es como un hueco en los zapatos, indica que hicimos camino al andar, que estamos vivos. Además evita que el pie sude y huela, ¡que no es poco!

A pesar de haber optado por una sana incoherencia y de estar profundamente apegado a mis viejos zapatos rotos, debo reconocer que, si bien caminar descalzos en verano en una playa o sobre un césped puede ser agradable, en otros 'ecosistemas' un par de botas herméticas hasta las rodillas pueden ser salvíficas. Y los filósofos bien lo sabían cuando afirmaban que "in medio stat virtus". O Bruce Lee cuando sugería que hay que ser como el agua. En realidad no dicen exactamente lo mismo, pero casi. Que reine el equilibrio.

Y es justamente el equilibrio lo que a veces falta, mientras reboto de un extremo al otro de la cancha como una pelota de tenis. Quiero pero no puedo, puedo pero no quiero, quiero pero no quiero, puedo pero no puedo... Ahora bien, lo interesante sería aclarar quién histeriquea a quién, por lo menos para poder establecer las reglas del juego. No es lo mismo descubrir que soy bipolar a tener la certificación de que el Universo es un bastardo.

Por lo pronto definamos un par de normas:

  1. nada de incursiones en los sueños, que llevo una semanita de ping pong nocturno y me despierto con la cabeza hecha un bombo.
  2. nada de golpes bajo la cintura - no vale apabullar con la cantidad de posibilidades, demasiado cómodo para alguien que es infinito-.

Mientras, a tomar agua. A ver si por simbiosis...

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Calca l'orma, viandante,
del tuo invisibile passaggio;
affonda il piede nel fango
lasciando
un pò della tua presenza
e portati nelle scarpe
un pò della mia essenza.